PRIMERA ACTUALIZACIÓN PERÍODO 2000 - 2004


Cuando el Instituto SINCHI elaboró la lìnea base del indicador para conocer el impacto que genera el esfuerzo pesquero sobre los tamaños de captura de los bagres comercialmente explotados (familia Pimelodidae), encontró como las cuencas de Guaviare, Putumayo y Amazonas estaban medianamente impactadas por los jornales de pesca (entre 25 - 30%), mientras que en la del Caquetá el impacto era bajo.

La primera actualización se realizó sólo para el río Amazonas y mostró un incremento del impacto negativo de la pesca, pasando de un 33 a un 52%, lo que lo elevó a la categoría de alta afectación del recurso.

De 9 especies revisadas inicialmente se pudieron evaluar 10 (se incluye Guacamayo) y de un período de 5 años de registros,  se pudo precisar a uno de 2 para mayor claridad. Especies que inicialmente figuraban con alto impacto negativo pasaron a impacto medio y viceversa. Y especies con bajo impacto, aparecen más afectadas (Figura 27),

Lo anterior se explica en razón de la libertad de la pesca de poder utilizar distintos ambientes y de aplicar diversos aparejos sobre algunos bagres como Pintadillo Rayado, Amarillo, Pintadillo Tigre y Guacamayo, lo que los torna vulnerables y constantes en las capturas. Al ser especies de migraciones medias, es posible encontrar distintos rangos de tallas en los ambientes explotados (desde juveniles hasta adultos). Por lo tanto, el esfuerzo pesquero somete a las especies a un alarmante estado de mala utilización del recurso, que conlleva a evaluar negativamente la actividad en el río Amazonas.



Llama la atención la aparente recuperación de Lechero y Baboso, que pasaron de un estado negativamente alto en la línea base a uno negativamente medio en 2004. Resultado que no tuvo nada que ver con el bondadoso efecto de alguna medida reglamentaria o preventiva para el buen uso del recurso, muy por el contrario, es el resultado de un esfuerzo pesquero de muchos años atrás que disminuyó la representatividad de esas especies en las capturas, siendo reemplazadas o desplazadas por otras especies en la comercialización como Simí, Barbachato, Camiseto, Pintadillos y otros bagres (Figura 28). Como consecuencia de este proceso, se nota el cambio que Simí ha dado de bajo efecto a mediano efecto negativo en los últimos años.



De otro lado, la gran atención que despierta a lo largo de la cuenca amazónica la utilización comercial de Dorado y Pirabutón, y los esfuerzos de los organismos pesqueros y de control por un buen manejo de ese recurso, han motivado una leve disminución o estabilidad del efecto negativo de la actividad pesquera sobre estas especies. Pero, las secuelas sobre el recurso pesquero en el río Amazonas no solamente corresponden al resultado de una actividad por parte de colombianos. Si no también, a consecuencias de las labores de pescadores peruanos y brasileños. Por lo tanto, el efecto de los cambios observados son también el reflejo de una pesca a nivel regional (Brasil - Colombia y Perú).

Con esta revisión, se reitera la necesidad de implementar con urgencia medidas de manejo a  partir de modelos de utilización de aparejos de pesca (con base en su selectividad), en el régimen hidrológico de los ambientes utilizados y en las condiciones biológicas del recurso explotado. Pero no sólo a escala local, si no en función del ámbito regional, que incluya los tres países, en la búsqueda de la sustentabilidad de esta actividad comercial de amplio uso social en la región.